Cancelación del NAIM, puerta de una nueva narrativa política

By 5 noviembre, 2018Editorial

La cancelación del NAIM en Texcoco tiene como único sustento el resultado de una consulta ciudadana, lo que obedece sobre todo a la intensión de crear una nueva narrativa por parte del próximo gobierno federal para marcar su estilo.

Una comunidad tiene mayores posibilidades de incrementar su desarrollo, progreso y bienestar gracias a la funcionalidad de sus comunicaciones y transportes, lo que está ligado a la existencia de una adecuada infraestructura como carreteras, vías ferroviarias y aeropuertos.

El crecimiento poblacional en la capital del país y la expansión de visitantes que llegan diariamente de todas partes del mundo, han hecho que la movilidad aérea sea muy intensa con lo que a pesar de las mejoras que constantemente ha tenido el Aeropuerto Internacional Benito Juárez ha quedado pequeño e inclusive por su ubicación representa un riesgo de seguridad.

Es por ello que desde hace mucho tiempo se buscaron alternativas para construir un puerto aéreo que tuviera más extensión y respondiera a las necesidades del creciente dinamismo de viajeros.

Como resultado de innumerables análisis y estudios rigurosos, se decidió que en Texcoco se construyera el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) siendo esta una obra de infraestructura planificada y con los más altos estándares de calidad a nivel mundial.

Esta sería una obra más allá del relumbrón sexenal toda vez que la conclusión de su construcción rebasaría el periodo de la actual administración federal, además de que de manera inteligente se incluyó la participación de la iniciativa privada e inclusive se invirtieron recursos económicos provenientes de varias afores, es decir recursos ciudadanos que verían un importante beneficio.

A pesar de ello, es de todos conocido que se dará marcha atrás a este proyecto que a la fecha tiene un 31 por ciento de avance, lo que de inicio representa una pérdida de 120 mil millones de pesos, cantidad que se incrementará frente a los amparos que varios inversionistas presentarán en próximas fechas, además de los gastos que implique desarrollar el plan que se tiene para Santa Lucía y el tiempo que llevará replantear la reubicación.

La cancelación del NAIM en Texcoco tiene como único sustento el resultado de una consulta ciudadana, lo que obedece sobre todo a la intensión de crear una nueva narrativa por parte del próximo gobierno federal para marcar su estilo, dejar claro el resultado electoral que en julio le dio el triunfo y cortando de tajo con muchas decisiones de la actual administración.

A pesar de ser legítimo que deje plasmado su estilo con esta decisión el gobierno que está por llegar ha dejado un sinsabor en muchos sectores y muchos han interpretado esta señal como riesgosa para las inversiones.

La función de un gobierno es la de administrar los bienes públicos, de abrir puentes de progreso y velar por el bien común de todos los ciudadanos, por lo que decisiones tan extremas como la cancelación del NAIM resultan innecesariamente riesgosas para el desarrollo y la convivencia de los mexicanos.

Es necesario que las nuevas autoridades asuman responsablemente todas y cada una de las decisiones en políticas públicas con las que gobernarán. Los mexicanos merecemos vivir en un entorno de certidumbre para poder lograr un desarrollo sustentable, sostenible y para lograr un equilibrio en la convivencia cotidiana.