La nueva izquierda de la CDMX

By 19 diciembre, 2018Editorial

La demanda de la ciudadanía hoy es por una mejor calidad de vida. La nueva izquierda debe entender que estamos muy lejos de luchas ideológicas que lo único que hacen es abrir heridas y sembrar división y odio.

Claudia Sheinbaum se convirtió en la nueva Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, y al tomar posesión del cargo delineó el estilo con el que llevará las riendas en la capital del país durante los próximos seis años, resaltando que el eje de su administración será el acceso a los derechos para acortar desigualdades y proveer oportunidades de desarrollo.

Esta idea suena muy bien y es lo que cualquiera ciudadano espera de sus autoridades, pues la tarea de un gobierno es precisamente esta. Lo interesante es que la encomienda de administrar los bienes públicos a través de estrategias para sacar adelante a la capital del país, sean funcionales, alcanzables, consecuentes y congruentes con el respeto a la persona humana.

La CDMX siempre ha sido gobernada por la izquierda, pero la llegada del nuevo gobierno parece tener un matiz diferente ya que busca ser disruptivo en las formas y en el fondo con las administraciones que le antecedieron, lo que es natural porque cada uno tiene su estilo y sus metas.

Sin embargo, sorprende que con la intensión de dar un golpe espectacular al tomar protesta como la nueva encargada de la administración pública capitalina, Sheinbaum haya anunciado como una de sus primeras decisiones la desaparición del Cuerpo de Granaderos bajo el argumento de responder así a “la demanda del movimiento del 68”, y acusar de que el gobierno capitalino anterior utilizó “la fuerza para reprimir al pueblo y regresó la corrupción, que provocó el abandono de los servicios públicos y el regreso de la inseguridad”.

Sí, queremos una ciudad distinta a la de 1968 porque nuestra realidad es la del 2018 y los ciudadanos tenemos la mira en una mejor calidad de vida para quienes vivimos y convivimos en la CDMX, por lo que no apostamos a viejos discursos de odio y violencia, de venganza ni justicia por los agravios del pasado, nuestra perspectiva es a futuro partiendo que solo en la unidad y la concordia podremos hacer una vida mejor para todos.

La demanda de la ciudadanía hoy es por una mejor calidad de vida y estamos muy lejos de luchas ideológicas o de grupos, que lo único que hacen es abrir heridas innecesariamente y sembrar la división y el odio, cuando para solucionar los grandes retos que hoy existen en la ciudad, lo que realmente necesitamos es colaborar y encontrar lazos de unión que nos ayuden a superar los problemas como la inseguridad, la corrupción, la carencia e ineficiencia en servicios públicos lo que impiden que vivamos en paz y concordia.

Esperamos que durante el periodo en el que Claudia Sheinbaum esté al frente del gobierno de la CDMX, nuestra ciudad sea un ejemplo de respeto a los derechos, como lo propone la Jefa de Gobierno, así podremos impulsar la promoción de la persona humana en donde cada uno tenga aseguradas, en primera instancia, sus derechos inalienables como a la vida, al trabajo, así como a la educación de los hijos, entre otras más.

Ni divisiones, ni odios, ni paternalismos son elementos que abonen a crear oportunidades de desarrollo. El gobierno debe sentar las bases para que exista confianza que permitan a la población invertir, estudiar y trabajar sin temor a que su esfuerzo esté acotado por la corrupción o inseguridad, entre otras grandes anclas.

Claudia Sheinbaum tiene hoy el gran reto y responsabilidad de trabajar por el bien de todos los habitantes de la capital del país, abrir espacio a todas las voces y expresiones para trabajar de la mano de la sociedad civil para que juntos saquemos adelante a nuestra ciudad.