El Tren Maya: contextos y problemas

By 29 julio, 2019Editorial, Noticias
Tren maya

El Tren Maya se presenta como el ‘gran proyecto’ de la administración del presidente López Obrador en materia de infraestructura, al menos hasta el momento.

Aún se encontraba en campaña electoral cuando AMLO anunciaba este plan como una de las medidas para motivar el turismo del sur del país. A través de la construcción de más de mil 500 kilómetros de vías férreas que conectarán 5 estados: Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Chiapas y Tabasco.

Con una supuesta inversión de 180 mil millones de pesos, los cuales saldrán del sector público y privado, se espera que el Tren Maya ayude a mejorar la calidad de vida de la región, impulsando la economía, el turismo y la infraestructura.

El Tren Maya y la oposición

Aunque en el papel el proyecto del presidente López Obrador pareciera una gran promesa de beneficios para el pueblo mexicano, al día de hoy ha aparecido diferentes esferas sociales que han presentado argumentos en contra del Tren Maya y que lo colocan como un plan que lejos de traer beneficios, termina perjudicando al país.

1. Medio ambiente

El primero de los puntos ha sido el impacto ambiental, el cual hace suponer que miles de árboles serán talados para la construcción de las vías y estaciones, lo que a su vez impactará a la fauna local y la calidad del aire.

Sin embargo, la administración ya ha ordenado los estudios ambientales que comprobarían que este sería mínimo, además de que el mismo AMLO ha dicho ‘no se va a tirar un solo árbol’.

Hasta el momento todo se ha quedado en especulaciones al respecto, y será hasta que comiencen las obras que se tendrá un resultado tangible del costo al medio ambiente del proyecto.

2. Arqueología

No es un secreto que el sureste mexicano cuenta con varias zonas arqueológicas las cuales se han puesto en riesgo debido al Tren Maya.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), son más de mil 700 registros arqueológicos que se tienen registrados en la ruta del proyecto ferroviario, y se espera que aparezcan más.

Ahora bien, cabe destacar que de los sitios que podrían verse afectados están los que están abiertos al público y aquellos que no reciben visitantes, sin embargo, en ambas categorías existen caseríos mayas, cenotes y lugares con restos de fauna del Pleistoceno.

Dependerá del INAH valorar la importancia de las zonas que se verían afectadas, así como la relevancia de los hallazgos para saber si la ruta del Tren Maya debe ser modificada.

3. Población

Recientes investigaciones realizadas por el colectivo Geocomunes y el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible revelaron que el 34% del territorio donde se planea construir rieles, no cuenta con el derecho de vía.

Esto quiere decir que el derecho para construir un ferrocarril deberá ser comprado para cerca de 330 kilómetros del Tren Maya.

Además de ese tema, diversas comunidades y colectivos de Yucatán y Quintana Roo han solicitado al presidente López Obrador cancelar la obra ya que argumentan que sus comunidades están siendo desplazadas y sus modelos de vida y cultivo modificados para mal.

 

Aunque aún no se inician las obras de este proyecto, aún existen varios cabos sueltos que no quedan del todo claros y es necesario darles solución.

Rogelio Jiménez Pons, director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), declaró a inicios del año que sería hasta finales del 2019 cuando todas las licitaciones estén en orden para todos los tramos del Tren Maya.

Pese a que muchos sectores aún piden la cancelación de este proyecto, AMLO parece no dar machar atrás, sin embargo, se solicitará que tal y como él lo ha anunciado, todo el proceso necesita transparencia y apego a lo legal, sin afectar a terceros ni al entorno físico de la región sureste del país.